martes, 17 de marzo de 2015

El espionaje industrial le cuesta a las empresas alemanas 11.800 millones


El espionaje industrial ha acarreado pérdidas de hasta 11.800 millones de euros anuales a la industria alemana, se indica en un estudio difundido hoy por la consultoría Corporate Trust.
De acuerdo con ese análisis, una de cada dos firmas alemanas ha sido víctima en los dos últimos años de un caso de espionaje, o al menos de un intento de piratería industrial, y la mayoría de esos ataques procedió de Asia, el 38,8 %.
El principal objetivo de la piratería industrial son los departamentos de investigación y desarrollo, según el estudio, basado en encuestas a más de 6.700 empresas de todos los sectores empresariales, desde grandes consorcios a pymes.
Un 77,5 % de las empresas afectadas sufrió daños económicos por estos ataques, en su mayoría (un 40,5 %) evaluados entre los 10.000 y los 100.000 euros. En un 12,6 % de los casos, los daños ocasionados se situaron entre los 100.000 euros y el millón de euros y en un 4,5 %, las pérdidas superaron el millón de euros.
"El estudio evidencia hasta qué punto son reales las amenazas sobre la industria", apuntó el presidente del Departamento Federal de Protección de Datos, Hans-Georg Maassen, en declaraciones que recoge un comunicado de la consultora, con sede en Múnich.
Maassen apela a una acción coordinada entre el Estado y la propia industria para combatir esos delitos, al tiempo que recuerda que apenas una cuarta parte de esos casos o sospechas son denunciados por las propias firmas a las autoridades competentes.
El sector más proclive a sufrir la piratería industrial es el automovilístico, junto con el aeroespacial y la construcción de maquinaria, seguidos del químico, industria farmacéutica y biotecnología.
En un 38,8 % los ataques procedieron de Asia, seguidos de Rusia y del resto de antiguas repúblicas soviéticas (32,6 %), así como del este de Europa (un 31,7 %), mientras que en Norteamérica se originaron un 21,9 %.

La mayoría de los ataques se centró en los sistemas informáticos de las firmas, pero también destaca en el estudio el peso del ciberespionaje a las comunicaciones y de las filtraciones del propio personal de la empresas.

Fuente: expansion.com

miércoles, 11 de marzo de 2015

Radiografía del espionaje industrial: gobiernos, 'hackers' y respetables consultoras


 Fuente: REUTERS


En 1991, el empresario californiano Walter Liew acudió a un banquete junto a un grupo de autoridades chinas organizado por Luo Gan, un alto oficial del Partido Comunista que más tarde se convertiría en uno de los nueve poderosos miembros del politburó chino. “El objetivo (de la invitación) eraagradecer mi patriotismo” por haber hecho “contribuciones a China, por haber entregado tecnologías clave”, escribió Liew más adelante en una carta dirigida a una empresa del gigante asiático. Un borrador de esa misiva fue encontrado por investigadores del FBI en la caja fuerte de su casa.

Era la prueba que las autoridades norteamericanas estaban buscando: durante años Liew había robado información tecnológica de la empresa estadounidense Dupont, por un valor estimado de 20 millones de dólares, que después intentaría vender a Pangang Group, una empresa estatal china de Sichuan. En concreto, sustrajo la fórmula para desarrollar óxido de titanio TiO2, utilizado como pigmento blanco en multitud de productos industriales. Con esa ayuda, la firma Pangan se ahorraría toda la investigación acerca de la producción de dicha sustancia.

En el famoso ágape, según la acusación, Liew recibió las órdenes de cómo y qué secretos industriales robar, y a quién pasárselos. Ahora acaba de ser declarado culpable de 20 cargos, entre ellos la conspiración para cometer espionaje económico y robo de secretos comerciales. Junto a él, ha sido condenado también Robert Maegerle, un empleado al que Liew pagaba por información. La defensa no niega los hechos, peroasegura que lo que ambos vendían no eran secretos comerciales, y que, en todo caso, no trataban de beneficiar al Gobierno chino.
El caso de este empresario representa el viejo paradigma del espionaje industrial: una persona que, mediante métodos ilegales, obtiene información sobre unos procesos que luego vende a otra compañía, y todo bajo la batuta de un Gobierno extranjero.
Cada vez más escurridizos

Los ladrones de secretos corporativos son hoy mucho más sofisticados y difíciles de atrapar. “Desde el 11 de septiembre se ha producido un aumento radical en las actividades de espionaje industrial no perseguidas, pagadas por grandes empresas que espían de todo, desde miembros del Gobierno a otras empresas o incluso organizaciones no gubernamentales que puedan dañar sus intereses”, asegura a El Confidencial Annie Machon, antigua agente del Mi5 británico y experta en espionaje. “Empresas como Dilligence, que ha fundado uno de mis excompañeros en la inteligencia británica, u otras comoKroll, Aegis o la antigua Blackwater… Lo que hacen nadie lo revisa: son como mercenarias del espionaje industrial”.
Estas empresas, según Machon, cubrirían el espectro de la vigilancia entre grandes corporaciones, mientras que las agencias de espionaje como el GCHQ británico o la NSA estadounidense se encargarían de husmear en los Gobiernos y entidades públicas o relevantes para la seguridad nacional.



Fuente: REUTERS

En el famoso ágape, según la acusación, Liew recibió las órdenes de cómo y qué secretos industriales robar, y a quién pasárselos. Ahora acaba de ser declarado culpable de 20 cargos, entre ellos la conspiración para cometer espionaje económico y robo de secretos comerciales. Junto a él, ha sido condenado también Robert Maegerle, un empleado al que Liew pagaba por información. La defensa no niega los hechos, pero asegura que lo que ambos vendían no eran secretos comerciales, y que, en todo caso, no trataban de beneficiar al Gobierno chino.
El caso de este empresario representa el viejo paradigma del espionaje industrial: una persona que, mediante métodos ilegales, obtiene información sobre unos procesos que luego vende a otra compañía, y todo bajo la batuta de un Gobierno extranjero.

Cada vez más escurridizos

Los ladrones de secretos corporativos son hoy mucho más sofisticados y difíciles de atrapar. “Desde el 11 de septiembre se ha producido un aumento radical en las actividades de espionaje industrial no perseguidas, pagadas por grandes empresas que espían de todo, desde miembros del Gobierno a otras empresas o incluso organizaciones no gubernamentales que puedan dañar sus intereses”, asegura a El Confidencial Annie Machon, antigua agente del Mi5 británico y experta en espionaje. “Empresas como Dilligence, que ha fundado uno de mis excompañeros en la inteligencia británica, u otras comoKroll, Aegis o la antigua Blackwater… Lo que hacen nadie lo revisa: son como mercenarias del espionaje industrial”.
Estas empresas, según Machon, cubrirían el espectro de la vigilancia entre grandes corporaciones, mientras que las agencias de espionaje como el GCHQ británico o la NSA estadounidense se encargarían de husmear en los Gobiernos y entidades públicas o relevantes para la seguridad nacional.


“El espionaje industrial es ilícito y nosotros no lo realizamos bajo ningún concepto”, defiende en El Confidencial Javier Cortés, responsable de Kroll España y Portugal, una de las más famosas firmas de inteligencia corporativa. “Obtenemos información de dominio público difícil de encontrar, o tenemos fuentes confidenciales que trabajan en determinados mercados y que nos dan información de ese mercado en concreto, adoptando medidas muy duras de conformidad con la ley: no pueden trabajar en la empresa de la que están hablando ni tener a ningún familiar dentro”.
Algunos critican que bajo esta modalidad de “inteligencia corporativa” lo que hay en realidad son espías de pago que poseen información privilegiada. Cortés asegura que su misión es mucho más sencilla: cuando una empresa va a contratar, por ejemplo, a un director financiero y quiere saber si existe algo en su pasado o presente que deba saber, algo que pueda dañar la reputación del empleador, Kroll se pone en contacto con el sector de los Consejeros Financieros y habla con ellos para ver qué saben del candidato.

martes, 3 de marzo de 2015

Saber más y antes que tus competidores



Fuente: ALEXANDR DUBOVITSKIY (GETTY)

España asoma la cabeza del agujero de la crisis con el cuerpo empobrecido y el cinturón apretado, sin que en su horizonte inmediato aparezca ese modelo productivo basado en el conocimiento que debe engancharnos a un futuro de bienestar. Nuestro país mejora su baja competitividad con la vieja fórmula del "hacer más con menos"- reducir plantillas, bajar salarios,trabajar más-,pero no hay porvenir seguro en esa carrera, salgo que se pretenda competir con indios y chinos al precio de un euro por hora de trabajo.

La sustitución de una economía sustentada en los bajos costes por otra cimentada en el conocimiento ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad. Tener información de calidad sobre los entornos competitivos y poder disponer de ella antes que los rivales es una ventaja económica de primer orden.

"La competitividad de la economía de un país desarrollado depende de la gestión del conocimiento entendido tanto como el fomento y protección de la tecnologá y la I+D nacional, como de la transformación de la información en inteligencia". Lo ha dicho el director del CNI (Centro Nacional de Inteligencia), Féliz Sanz Roldán, en encuentros reservados con empresarios y lo sostienen a coro muchos analistas-

Si eso es así, España tiene que sumar a sus retos pendientes el de incorporar la Inteligencia Económica (IE) a la dirección de sus empresas. No es un secreto que, al igual que el resto de los Servicios de los países desarrollados, y en algunos de los no desarrollados, el CNI tiene en su seno una unidad dedicada a proteger y a suministrar información relevante a las empresas españolas de los sectores estratégicos. Hace tiempo que el principal desafía de los países es el económico y que la influencia se mide por el potencial empresarial, más que por la capacidad militar,política, religiosa o cultural. La Directiva de Defensa de 2012 apuntó la crisis económica como la primera amenaza a la seguridad de España.

Con retraso respecto a otros países europeos, la Inteligencia Económica (IE) y sus versiones privadas: la Inteligencia Empresarial, Competitiva o Corporativa, han venido a sumarse a las palabras clave del momento español: reindustralización, internalización, salto tecnológico, economía digital... La IE es la disciplina académica de moda, aunque en ocasiones se confunda con el marketing y su definición pueda resultar farragosa y vaga. "Es el esfuerzo coordinado de obtención, tratamiento y difusión de información útil para los operadores económicos, esfuerzo que incluye la protección de información sensible para las compañías interesadas", indica la Comisión Europea. Asegurar el acceso a los recursos básicos; facilitar la penetración de las empresas nacionales en los mercados extranjeros y la llegada de nuevos inversores; proteger la marca país y la prima de riesga, neutralizar las maniobras especulativas financieras y las operaciones hostiles o de espionaje industrial son algunos de las misiones de la IE pública.

Los asaltos cibernéticos, el espionaje entre estados que se disputan contratos para sus empresas, los ataques a la reputación de las marcas y a la privacidad corporativa o personal aumentan sin cesar, al tiempo que se multiplican los artificios y programas tecnológicos dirigidos a interceptar las comunicaciones o a penetrar en los sistemas informáticos para saquear los archivos. Si usted recibe una tarjeta postal electrónica de un rival comercial, lo normal es que deba agradecerle
 ese noble gesto entre competidores, pero, por si acaso, asegúrese de que no contiene un Lover Spy, programa que se duplica en el sistema a través de un dispositivo oculto para registrar las acciones que se realizan en el ordenador a partir del primer clic y enviarlas posteriormente al remitente.

"Gestionar de manera eficaz la información sobre el entorno competitivo en las empresas es crucial para sobrevivir en estos mercados, cambiantes y globales. Si las empresas no crean y consolidan sus ventajas competitivas están condenadas a la bancarrota", sentencia Sonia Gogova Nitchiporenko, ingeniera industrial y directora de Inteligencia Competitiva en Telefónica desde 1997 a 2006. Cursos superiores, postgrados y másteres en IE brotan en las universidades públicas y privadas al tiempo que antiguos agentes del CNI abren empresas de asesoramientos y cientos de alumnos aspiran a convertirse en analistas de inteligencia económica. Y, sin embargo, no puede decirse que la eclosión del interés venga acompañada de sustanciales avances en la utilización de materia."Hay poco mercado fuera de las grandes compañías. Las PYMES solo acuden a nosotros en situaciones extremas y por cuestiones de seguridad más que otra cosa. A las PYMES la IE les sigue sonando a música celestial",señala un antiguo agente.
La brecha del retraso español persiste y está por ver si no se agrandará en el futuro, pese a las iniciativas para estructurar la IE pública que el Gobierno adoptó con la Estrategia de Seguridad Nacional cuando nuestra prima de riesgo superaba los 600 puntos y cundía la sospecha de que la escalada estaba dirigida por elementos interesados en que la UE interviniera a España. El 21 de mayo de 2013, el presidente Rajoy anunció la creación del Sistema de Inteligencia Económica (SIE) dedicado a "analizar y facilitar la información económica, financiera y empresarial estratégica relevante, oportuna y útil para apoyar la acción del stado y una mejor toma de decisiones". Un año largo después, el SIE sigue sin ser desarrollado. Sus funciones teóricas recaen ahora en el Departamento de Seguridad Nacional (DSN), que dirige Alfonso de Senillosa, y que actúa como Secretaría del Consejo Nacional de Seguridad (DSN), órgano de representación institucional encargado de conjurar todo tipo de riesgos y amenazas. El Consejo se reúne cada dos eses y su presidencia, rotatoria anualmente, recae actualmente en el CNI.

Además del Departamente de Seguridad Nacional, la Vicepresidencia del Gobierno cuenta para el mismo cometido de la IE con las aportaciones de la Oficina Económica de la Presidencia y con las de la Comisión Delegada de los Asuntos de Inteligencia, donde se integra el CNI. La dirección, el control de la coordinación de los esfuerzos que se realizan en las embajadas y sus agregadurías comerciales, el ICEX (España Exportación e Inversiones), el Banco de España, las Cámaras de Comercio, la embajada en la UE y el CNI, descansan en última instancia en la Vicepresidencia.

No puede decirse que la fórmula finalmente adoptada haya disipado las inquietudes de quienes claman por una IE pública eficaz. "Parece un totum revolutum. La IE debe ser un gran radar puesto al servicio de una estrategia de país, que es lo que falla aquí porque desde arriba no iluminan esta cuestión", afirma José Luis De la Fuente O'Conors, profesor de Vigilancia Estratégica e Inteligencia Tecnológica y asesor de Iberdrola."Participo de la sensación de desencanto. Todo hace indicar que la burocracia, los protagonismos y las disputas por el control, han echado por tierra el SIE", señala, a su vez, Fernando Esteve Mora, profesor de Economía de la Autónoma de Madrid. "Habría que nombrar un responsable y asegurar la participación de las empresas", abunda Juan Antonio González Bule, presidente del Consejo Asesor de Grupo S21.


Fuente: elpaís.com

jueves, 26 de febrero de 2015

Suiza acusa al informático Falciani de espionaje industrial

Fuente: EFE
Suiza ha acusado al ex analista de comunicaciones el banco privado de HSBC en Ginebra de espionaje industrial y de violar las leyes de secreto del país para pasar datos confidenciales de los clientes a las autoridades extranjeras.

Herve Falciani dio a Francia y España los datos de miles de cuentas bancarias en Suiza. Su versión es que él es un denunciante que trata de ayudar a los gobiernos a localizar a los ciudadanos que utilizan cuentas en Suiza para evadir el pago de impuestos.
Pero el fiscal general de Suiza, que no identificó a Falciani por su nombre, dijo que el ex analista de TI había tratado de sacar provecho de los datos. Y le acusó de tratar de vender la información a los bancos en el Líbano.

"Aunque ha sido tratado como un héroe en el extranjero, ahora las autoridades suizas consideran que debe responder por sus supuestos crímenes ante un tribunal". El fiscal general informó de que HSBC y varios clientes de los bancos también estaban tomando parte en el procedimiento, como demandantes particulares. De momento, los esfuerzos para contactar con Falciani a través de su abogado en Francia no tuvieron éxito.
En una entrevista con el diario francés 'La Croix', que se publicó el martes, Falciani y insinuó los pasos que daría la justicia. "La lucha contra la corrupción me ha causado muchos problemas. También he ganado la satisfacción de llevar a cabo, junto con otros, mi deber como ciudadano".

HSBC ha declinado hacer comentarios. En Suiza, romper la ley del secreto se castiga con la cárcel. HSBC ha disputado previamente diversos aspectos de la historia de Falciani, incluyendo su afirmación de que él es un denunciante - el banco sostiene que trató de vender los datos, que él huyó y sólo cooperó con los fiscales cuando fue detenido en España para enfrentar cargos de extradición.

HSBC también ha negado cualquier papel en ayudar a los clientes a evitar los impuestos. La lista de clientes suministrados por Falciani ha impulsado investigaciones en todo el mundo. Fiscales franceses también están investigando si HSBC ofreció productos ilícitos para ayudar a los clientes franceses a evitar impuestos.

Fuenteelmundo.es

sábado, 21 de febrero de 2015

¿Hay espionaje en la Pasarela Cibeles?


Fuente: GTRES


Se acerca Cibeles y los nervios de los diseñadores 'despuntan al alba'. Ahora se la juegan más que nunca, ya que no hay subvenciones y la prensa les dedica cada vez menos espacio. La moda española (a excepción de Inditex, Mango y otras pocas más marcas 'fast fashion' a buen precio) cotiza a la baja, desgraciadamente.

La cita en cuestión, Pasarela Cibeles Mercedes-Benz Fashion Week(sí, el nombre es larguísimo, pero gracias al patrocinio aún se celebra) arranca este viernes como siempre envuelta en alguna polémica o circunstancia sospechosa que incita a tirar del hilo. 'La Otra Crónica' se ha enterado de que la última 'víctima' de la industria en nuestro país ha sido Moisés Nieto. Ojo, que a este diseñador no le van mal las cosas en comparación con otros y mantiene su estudio-tienda abierto.


Moisés, que participó en la última edición de Cibeles este septiembre para presentar su colección Primavera / Verano, sufrió un robo en su taller de la madrileña calle Pelayo un mes después del desfile. Cuentan desde su gabinete de prensa que pudo ser un "robo más" en el barrio, pero a la vez confirman que sólo se llevaron el ordenador y no las prendas que acaba de mostrar al público, que estaban colgadas en sus perchero. En el ordenador, casualmente, se encontraban ya figurines y bocetos tanto de esa colección como de la que presenta este domingo en la próxima edición.


ESCANDALOSO Y FEMENINO

Casualidad o no, Moisés Nieto, que se ha mudado de la calle Pelayo a la vecina calle de Santa Teresa, es uno de los diseñadores con más proyección del certamen. En febrero de 2012 ganó el Premio L'Oréal Paris a la Mejor Colección de Ego, inspirada en los hábitos de las monjas, con detalles como cinturones de castidad o cuellos cerrados. Un grupo de prendas con su toque escandaloso pero a la vez femeninas y favorecedoras. Asimismo, una de sus últimas colecciones, titulada 'Taxidermia', también tuvo mucho calado entre el público.

Nieto estudió en el IED Madrid y ha desfilado, entre otras, en la pasarela South (Cádiz). Comenzó su andadura en El Ego en 2010 y, dos años después se alzó con el Premio L'Oréal París, dotado con 6.000 euros. Una inversión inicial con la que afianzó su marca.

'La Otra Crónica' ha intentado ponerse en contacto con Moisés acerca de este robo, pero no ha querido hablar. Está a tope ultimando los detalles de la colección que presenta este domingo a las 11 de la mañana en Ifema. Una jornada que compartirá con Ion Fiz, Roberto Torretta y Francis Montesinos.

Este suceso empaña aún más un certamen lleno de talentos (aunque también caraduras) a la fuga. Muchos modistas ausentes y presentes hoy en Cibeles no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y su producto de segmento medio no cala entre el público, que compra 'low cost' o de lujo y no prendas a caballo entre ambos conceptos por un precio desorbitado. Una realidad que, unida a la crisis, a una mala imagen de marca y a la tendencia absurda popularizada por muchas 'celebrities' y blogueras de piar sólo por logos internacionales han hundido muchas firmas que antes sonaban de forma ensordecedora como Javier Larraínzar, por poner un ejemplo.

Otras siguen a la deriva sobreviviendo como pueden, tipo Adolfo Domínguez , que ha dejado de participar en la convocatoria bianual celebrada en Ifema para reponerse. Pocos tuvieron la suerte deAntonio Pernas, que vendió su enseña justo antes de las vacas flacas. La mayoría han cerrado sus tiendas en el barrio de Salamanca, como Davidelfin, Amaya Arzuaga, que siguen desfilando y vendiendo 'online' a trancas y barrancas... Históricos como Elio Berhanyer, la última leyenda viva de la vieja escuela de la Alta Costura, se han retirado de la primera fila.

¿Es espionaje industrial entonces el caso de Moisés Nieto? Según algunos expertos las creaciones de Moisés Nieto son especiales. Esperemos que este robo no persiga el plagio, esa costumbre tan extendida en la moda y un pecado cometido por las enseñas más rentables. En cualquier caso, la imitación por falta de inspiración es un buen termómetro para medir el éxito de alguien. Cuantos más bolsos de Gucci se ven en el 'top manta' es que es el más vendido en tienda.

Moisés Nieto debe de estar satisfecho con su trabajo.



Fuente: elmundo.es

miércoles, 11 de febrero de 2015

¿Cómo defenderse del espionaje industrial?

Fuente: revistadigital.inesem.es


Además de la protección técnica de aquellos datos guardados en una computadora es necesario desarrollar un programa de capacitación en cuestiones de seguridad para los empleados.

"Los empleados deben ser la principal línea de defensa de la compañía", sugiere el especialista en seguridad de información Capt Raghu Rahman, CEO de Mahindra Special Sercvices Group. "Un empleado atento y capacitado es más eficiente que cualquier sofisticado sistema de seguridad y además presentan la ventaja de estar disponibles a un menor costo", agrega.

"En segundo lugar, debe considerarse la seguridad de la información y no la seguridad de IT, y ello debe formar parte de las principales responsabilidades del área de administración de la compañía. Ello implica un cambio cultural en el modo de pensar, especialmente en el subcontinente Indio, en donde los elementos privacidad y protección de datos han estado tradicionalmente ausentes".

Todas estas son buenas pautas a seguir por todo tipo de compañía, sea pequeña o mediana, ya que son las personas menos pensadas las que puedan estar recolectando información sobre las actividades y los planes de su compañía más allá de límites insospechados.


Fuente: forodeseguridad.com

miércoles, 4 de febrero de 2015

10 grandes casos de Espionaje Industrial

Fuente: reynosablogs.com


Inmerso en los secretos del té
En 1800, Gran Bretaña estaba sedienta de té, una infusión monopolizada por China. Así que la empresa East India Co. basada en Londres, contrató al botánico y aventurero escocés Robert Fortune para pasar de contrabando plantas, semillas y secretos del té de China a la India, que estaba regulada por Inglaterra. Lo logró disfrazado de comerciante chino, y durante su vida la producción del té en India superó la de China.

HP
El consejo de Hewlett-Packard se vio atrapado en un escándalo en 2006, cuando se descubrió que la empresa espiaba a sus consejeros. Los investigadores contratados por la empresa obtuvieron registros de llamadas personales haciéndose pasar por periodistas y consejeros de la misma. También rastrearon la basura y siguieron a periodistas. Como consecuencia de todo ello, la entonces Presidenta, Patricia Dunn, que aprobó el espionaje, fue despedida. HP también se comprometió a pagar 14,5 millones de dólares para resolver una investigación llevada a cabo por el fiscal general de California, 6,3 millones de dólares para resolver demandas de accionistas y una cantidad no publicada para resolver un caso interpuesto por periodistas del New York Times y el Business Week.
 
GM contra Volkswagen
En 1993, General Motors acusó a Volkswagen de espionaje industrial después de que José Ignacio López (el que por aquí llamábamos “SuperLópez”), el Director de Producción de la división de Opel de GM, se marchase para trabajar en productor de automóviles alemán rival, junto con otros siete directivos. GM aseguró que sus secretos empresariales estaban siendo utilizados por VW. Al final, las empresas llegaron al mayor acuerdo de este tipo: GM retiraría sus demandas a cambio de que VW se comprometiera a comprar mil millones de dólares en piezas de GM a lo largo de siete años. Además, VW debía pagar a GM 100 millones de dólares.

IBM contra Hitachi
Este caso de espionaje empresarial de empresas informáticas fue apodado «Japscam» (escándalo japonés) por la prensa, quizás con la esperanza de que se hiciera una película. En 1981 Hitachi (fabricante de grandes ordenadores) misteriosamente se hizo con un conjunto completo de cuadernos de Adirondack de IBM. Parece que el hecho de que contuviesen documentos de diseño de IBM llenos de secretos técnicos de esta empresa y una marca que decía PARA USO INTERNO DE IBM ÚNICAMENTE no hizo que Hitachi los devolviera.
El personal de contraespionaje de IBM trabajó sin descanso hasta que se arrestó a varios empleados de IBM cuando se demostraron los frutos de su labor. Hitachi llegó a un acuerdo extrajudicial y pagó a IBM 300 millones de dólares, según se divulgó.

DuPont contra Michael Mitchell
Michael Mitchell trabajaba en el departamento comercial de Kevlar para DuPont hasta que le despidieron en 2006. Reacio a darse de alta en el paro con el rabo entre las piernas, ofreció sus servicios a Kolon Industries Inc, una empresa coreana que resultó ser una de las dos empresas que fabrican fibras que pueden competir con Kevlar en cuestión de resistencia.
Después de enviar por correo electrónico información confidencial sobre Kevlar, se puso en contacto con sus antiguos colegas de DuPont para averiguar más. Como era de esperar, los directivos de DuPont se enteraron de este astuto plan e informaron al FBI. Mitchell fue condenado a 18 meses de cárcel y a pagar más de 180.000 $ a DuPont.

Gillette contra Steven Louis Davis
En 1997, un ingeniero que trabajaba con Gillette para desarrollar la nueva generación de sistema de afeitado divulgó información confidencial a los competidores de la empresa. Steven Louis Davis, un empleado de Wright Industries Inc., diseñador de equipo de fabricación que fue contratado por Gillette, mandó por fax o correo electrónico dibujos del diseño de la nueva maquina de afeitar eléctrica a Warner-Lambert, Bic y American Safety Razor. Davis fue encontrado culpable de robar secretos comerciales y fraude electrónico y condenado a 27 meses de cárcel. Dijo al tribunal que había robado la información por la ira de su supervisor y porque temía perder su trabajo.

Microsoft contra Oracle
No es todo color de rosa en la cumbre. Larry Ellison, director de Oracle en su momento el segundo hombre más rico del mundo, no se avergüenza de su encubierta vigilancia de su rival, propietario de Microsoft el que por entonces era el hombre más rico del mundo, Bill Gates. De hecho, Ellison no se arrepiente de haber intentado exponer la financiación de Microsoft a varios grupos de interés público en 2000.
Se dice que el detective que contrató estuvo involucrado en los intentos de soborno a empleados de Microsoft en la oficina Washington a fin de conseguir documentos. Los portavoces de Microsoft hablaron del reconocimiento de dicha actuación como de haberle «puesto el ojo morado a Oracle», y teniendo en cuenta la animadversión entre los dos directivos, es sorprendente que no hubiera ojos morados de verdad.

Kodak contra Harold Worden
Harold C. Worden obviamente creía en el poder del jubilado. Después de 30 años de trabajo en Eastman Kodak Corporation se jubiló y enseguida creó una empresa de consultoría, negociando los servicios de más de 60 trabajadores de Kodak retirados. En los últimos cinco años que trabajó para Kodak, Worden estuvo estrechamente implicado en el desarrollo de la máquina de retractilado 401.
No contento con llevarse miles de documentos confidenciales relacionados con la máquina, también convenció a su sucesor para que le diera más. Fue condenado a un año de cárcel y a pagar una multa de 30.000$, apenas un poco más de lo que recibió por la información robada, que según Kodak vale millones de dólares. Uno se pregunta si Worden empeñó su reloj de oro…

Google
En un artículo de un blog de enero de 2010, Google publicó que había detectado el mes anterior un ataque informático muy sofisticado desde China que tuvo como resultado el robo de su propiedad intelectual. La empresa comentó que las pruebas sugerían que un objetivo inicial de los atacantes era acceder a las cuentas de Gmail de activistas de derechos civiles chinos. Google afirmó que también eran objetivos una gran cantidad de empresas, incluyendo las de los sectores financiero, tecnológico, medios y químico. «Se trata de un gran plan de espionaje cuyo objetivo es obtener información sobre alta tecnología y de carácter político muy delicada», me comentó James A. Lewis, un experto en seguridad cibernética y nacional del Center for Strategic & International Studies (Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales).

Starwood contra Hilton
En abril de 2009, Starwood Hotels & Resorts Worldwide demandó a Hilton Hotels por secretos comerciales. Starwood afirmaba que dos antiguos directivos de Starwood contratados por Hilton robaron información de la marca hotelera de W de Starwood, para desarrollar la línea de propiedades Denizen. Ross Klein y Amar Lalvani participaron en el desarrollo de los hoteles de «lujo y estilo de vida» de Starwood, incluyendo las marcas St. Regis, W y Luxury Collection, y descargaron información confidencial de Starwood para utilizarla más tarde en Hilton, según la reclamación. En 2010, Starwood resolvió el asunto y afirmó que se había ordenado a Hilton que se asegurase de que «la conducta que había tenido lugar  no volviera a ocurrir de nuevo».

Fuente:  euribor.com